lunes 28 de febrero de 2011

Los Guanches


Imagino que cuando alguien dedica esfuerzo, tiempo y dinero en poner en marcha un restaurante, y más en los tiempos que corren, su sueño es verlo lleno hasta la bandera de gente contenta por disfrutar de sus platos. Y hete aquí que cuando un día el sueño se cumple y el restaurante (casi) se llena, en vez de alegría, aquello se convierte en un pequeño caos, en un verse desbordado, en servir las mesas y sacar los platos como se pueda (normalmente mal), y en vez de gente contenta hay alguna mala cara, gestos de desaprobación y de ganas de terminar para marcharse. Eso ví en éste restaurante, que lleva algo más de tres meses abierto. ¿Que falló?. Una camarera me explicó que no esperaban tanta gente ése día, y se habían visto desbordados. Un inciso: era 2 de Febrero, día festivo en Tenerife, dia de la Candelaria, el restaurante está en Candelaria, donde también esta la Basílica con la Virgen de Candelaria, patrona de Canarias. Hombre, algunas pistas había para suponer que habría afluencia de gente en todo el pueblo. En fin, que por lo que fuera, el día de lleno fué un poco agridulce para el personal, y es una pena. Como lectura positiva, es una experiencia más de cara al futuro, porque el sitio tiene, bajo mi punto de vista, buenos argumentos para que vaya la gente . Después de este "breve" preámbulo para poner en situación, y decir lo menos positivo de entrada, les cuento.

Huyendo del frío que nos estaba "pelando" desde finales de Enero, nos fuimos ése día en dirección Sur en busca de buen tiempo. A la hora de comer, decidimos ir a la zona alta de Candelaria. Después de pasar por algunos restaurantes y encontrarlos llenos, pasamos por éste sitio, al que yo recordaba como la Arepera Caracas. Luego hubo un restaurante, del que no recuerdo el nombre, y que duró poco tiempo. Vimos el nuevo nombre en la fachada, y entramos a ver que tal. Ya dije que había bastante gente, pero aún tenia algunas mesas libres. El local estaba más o menos como recordaba, con algunos retoques en los colores y en la decoración, que para mi gusto habían mejorado bastante al anterior: Al entrar hay una terraza amplia, cerrada y acristalada, y en el comedor interior, también de buena capacidad, es donde más se notaban los cambios. Aunque tienen un poco de todo, predomina la carne. En su amplia carta podemos elegir, Bistec, Chuleta y solomillo de cerdo o de res, Costilla de cerdo, Pollo o conejo en diferentes preparaciones, embutidos a la brasa, y, lo más solicitado ése día, unas estupendas parrilladas para dos, tres o cuatro personas, que incluyen Pollo, Costilla de cerdo, Bistec de cerdo y ternera, Chorizo, Morcillas y Pimientos de Padrón con sus papas fritas. También tienen platos del mar, desde Camarones a Pulpo, Calamares, Bacalao, Pescado fresco o Morena frita.

Nosotros pedimos Queso asado con mojos, estaba riquísimo, el queso ahumado, y buenos los mojos: Un escaldón de gofio que también estaba muy bueno. Las Garbanzas, espectaculares, de las mejores que he probado. Y rematamos, como no, con una parrillada, para dos pero que podrían comer tres, bien contundente y buena, con la salvedad de que la carne de cerdo y la de ternera ya estaban un poco frías. Era achacable al jaleo ya comentado, y por ése mismo jaleo no nos planteamos el pedir que nos la calentaran. Tengo que decir que, en nuestro caso, el servicio no fué tan malo como aparentaba para otros clientes, por las caras que les vi. Se les notaba desbordados, e hicieron lo posible por atendernos bien, tuvieron algún retraso con los platos, y luego detalles como el pan o bebidas servidos a destiempo, o lo de la carne fría. Nos pidieron disculpas por ello, y ya está. Por cierto, de beber pedimos medio litro de vino y unos seis o siete refrescos. No pedimos postre, sino dos helados, y dos cafés para finalizar. Nos salió todo por unos 48€, no es mal precio para lo que comimos. Lo recomiendo porque no creo que les vuelva a suceder lo de ése día. Ese día andaba todo descontrolado, hasta mi cámara (¿o sería yo?), que sacó unas fotos un pelín penosas. El sitio está muy bien, se come bien y a buen precio. Y si les pasa lo que a mí, aquí tienen un hueco para comentarlo.

Direccion: Carretera General del Sur 18, Esquina Calle El Balo.
Las Cuevecitas. CANDELARIA. Teléfono 922-502 557

martes 22 de febrero de 2011

Guachinche Tinguaro


Últimamente nos hemos dejado caer bastante por La Matanza. Durante la Feria de la castaña el pasado mes de Noviembre, hicimos una mini-ruta por Guachinches de la zona, todos muy buenos. En ésta ocasión fuimos donde hace años estaba el Restaurante Tinguaro, que abría, según creo recordar que rezaba el cartel, "cuando había pescado". Era del mismo dueño que el Restaurante Lucio, situado un poco más abajo, y más dedicado a la carne. Ahora ha tomado el relevo su hijo, reconvirtiéndolo en Guachinche desde hace algo más de un año, sirviendo principalmente pescado, y donde han incorporado a la carta la carne a la brasa hace un par de meses. Y se notaba, vaya si se notaba, por el agradable olor a brasa que impregnaba el restaurante, y por unas pequeñas nubecillas de humo que no terminaban de salir al exterior.

Está muy cerca del mercadillo del Agricultor de La Matanza, subiendo por la plaza del Ayuntamiento. Es un local diáfano, con más aspecto de restaurante que de guachinche, a pesar de que han querido darle un aire "guachinchero" con la decoración de la entrada. Una barra amplia, el salon comedor principal, y un pequeño cuarto con un par de mesas más, conforman el sitio. Ésa día tenían en la carta Tollos en salsa , Codillo de cerdo, Potas en salsa, Bacalao encebollado, Croquetas caseras, Carne fiesta, Ensalada o Chuleta de cerdo. También hacen cazuelas por encargo. Además de brindarnos unas Castañas asadas, nosotros pedimos un plato de Queso asado con mojo, estaba bueno y muy tierno. Unas sabrosas Garbanzas, Un buen "rejo" de Pulpo guisado con sus papitas, pimienta, aceite y vinagre, y un bistec de cerdo a la brasa con sus papas fritas. Una cuartita de vino, una botella de agua y cuatro o cinco refrescos para acompañar, y de postre pedimos dos quesillos. Tenían también mousse de chocolate. Todo por unos 40€. Bien comidos, y bien atendidos, nos fuimos con un buen sabor de boca, y con el aroma de las brasas por todo el cuerpo, ya que, la única pequeña pega que le encontré es que, tal vez por un problema con la extracción, había excesivo humo en el comedor, que, sin llegar a molestar, si es verdad que, una vez de regreso, en el coche, por el olor en la ropa y en el pelo, cualquiera hubiera dicho que veníamos de hacer una barbacoa en el monte. Supongo que será porque llevaban poco tiempo con las brasas. Del resto, todo muy bien.

Dirección: Avenida Tinguaro (frente al Ayuntamiento).
LA MATANZA DE ACENTEJO. Teléfono: 922-577 223

jueves 10 de febrero de 2011

Bodegón Casa Emilio


Éste fue uno de ésos días en los que salimos, sin un destino concreto, aprovechando que el día acompañaba, para dar un paseo por ése Norte, buscar algún sitio nuevo donde yantar, y alimentar luego éste Blog. Llegados a la zona de La Perdoma, salpicada de guachinches, paramos en uno, pero al entrar lo encontramos tan desangelado que nos dimos media vuelta. Me fijé en un cartel que había en la rotonda, que señalaba éste sitio, y entramos en la calle para ver que tal. La imagen de Street View de Google no llega hasta el Bodegón. Sólo hay que entrar por la calle que se ve en el enlace que les he puesto, y a unos cien metros lo encontrarán. Es relativamente fácil aparcar por allí.

Al entrar, el Bodegón nos ofrece un comedor junto a la barra, con unas cuantas mesas, sin mantel, con madera vista y patas hechas con troncos, muy estilo rústico, con sillas plegables de madera. Cruzando el comedor, comunicamos con otro, habilitado como un guachinche típico: suelo de cemento, sillas plegables, mesas con manteles de hule, y paredes vestidas con cañizo. Eso sí, equipado con un proyector y pantalla gigante, supongo que para los días de partido. Allí se estaba más acogedor, y ahí nos sentamos. Les recito lo que había ése día en la pizarra, que era bastante. Fabada, Croquetas, Queso blanco, Pulpo, Pescado salado guisado o encebollado, Chocos, Costillas, Jamoncitos de pollo, Albóndigas, Salchichas de 1/2 metro, Bistec de cerdo o Chicharros. Bastante donde elegir, a lo que hay que añadir lo que pedimos nosotros:

De entrada nos brindó un platito de lo que el camarero denominó "paté canario". Un trozo de chorizo "de perro", que llamamos aquí, y preparado como no había visto antes en un chorizo de éste tipo: le roció alcohol en la tripita y le prendió fuego, como a las chistorras. ¡Quedó realmente bueno!. Le pedimos un plato de Queso asado con mojo; Unos calamares a la romana bien crujientes, con sus papas fritas. Los platos con salsita estaban para chuparse los dedos: Unas riquísimas garbanzas, con bastantes aceitunas, y un sabor picantito muy bueno; Unos tollos en salsa con papas arrugadas, también muy sabroso, y lo que realmente estaba de muerte fue el gran plato de carne en salsa con papas fritas. ¡Como se deshacía la carne!. ¡Que buena la salsa!. Se me hace la boca agua al escribirlo. Para beber, una cuarta de vino, una botella de agua y unos cuatro refrescos. No pedimos postre, sólo dos cafés. ¿Y cuanto pagamos por todo ésto?. Como si fuera un precio etiquetado de tienda, ¡Sólo 29,90€!. Muy buen precio, como para repetir. Bien es cierto que las raciones, salvo el plato de carne en salsa, no son muy grandes, pero son suficientes para saborear diferentes platos y quedarse muy a gusto por poco dinero.
Dirección: C/ Zurbarán 15. (LA OROTAVA).
Teléfono: 922-325 373